Con motivo del 40 aniversario del Club Morgan acabamos el mes de octubre con un emocionante recorrido por el norte de España, donde 32 coches; 7 nacionales y 25 de distintos países de Europa e incluso de América, rodamos juntos en una experiencia que combinó la pasión por el Morgan, el buen ambiente y la belleza del paisaje español.
Nuestra particular “serpiente multicolor” se dejó ver en las carreteras de La Rioja, Burgos, y Palencia. Así fue el viaje que ha conmemorado los 40 años de Club Morgan en España.

La Llegada y el Inicio de la Aventura en La Rioja
El jueves, los participantes fueron llegando desde diversos puntos de España y de distintos países como Inglaterra, Suiza, Polonia, Alemania, Holanda y Estados Unidos. La bienvenida la marcó una fuerte lluvia, pero que no desanimó a los asistentes, todo lo contrario, redoblaron ganas frente al reto de explorar el norte en sus Morgan. Afortunadamente con el viernes llegó también un clima más amable, perfecto para viajar descapotados y disfrutar de los paisajes que ofrecía La Rioja en otoño.
El viernes y primer día de ruta nos llevó hasta la Sierra de la Demanda, en la zona baja de La Rioja, en la frontera con Burgos. Una parada especial fue el Monasterio de Yuso, donde los organizadores consiguieron un permiso para que los coches entraran al interior del monasterio, algo único y que todos recordaremos. Las vistas captadas desde drones reflejan lo espectacular del enclave, un auténtico homenaje a la belleza arquitectónica de la zona.

A lo largo del día, surcamos carreteras serpenteantes y boscosas, en un trazado cuidadosamente diseñado para destacar las mejores panorámicas. El primer día se cerró con una cata de vinos y una cena conjunta, que permitió estrechar lazos entre los participantes y disfrutar de la camaradería que define al Club Morgan.
Segundo día entre viñedos y la Ruta de los Miradores
El sábado fue una jornada dedicada a explorar el corazón de La Rioja, recorrimos kilómetros entre viñedos y carreteras secundarias de La Guardia y Haro. Una parada destacada fue la que realizamos en las bodegas de Cune, en Haro, donde los asistentes participaron en una degustación temprana de vinos acompañada de quesos y aperitivos. El ambiente distendido, el paisaje y la calidad de los productos hicieron de la visita un éxito absoluto.

La siguiente parada fue en el famoso Balcón de La Rioja, al cual se accede pasando por el puerto de Herrera. Desde este balcón geográfico la vista es impresionante: una panorámica completa de La Rioja se despliega como una alfombra en tonos rojizos, dorados y verdes, que contrastan maravillosamente con el azul del cielo. De ahí, la caravana de Morgan continuó hacia Logroño, donde se realizó una comida en las bodegas de Viña Real, otro icono de la tradición vitivinícola de la región.
Por la tarde, regresamos a La Guardia, donde tuvimos la oportunidad de explorar este encantador pueblo medieval con sus calles empedradas, casas señoriales y pintorescas iglesias.
Noche de Gala
La cena del sábado fue un evento muy especial, organizada a modo de gala y como despedida para los participantes nacionales, algunos de los cuales concluirían su viaje al día siguiente. Durante la noche, se entregaron premios y distinciones, incluidos reconocimientos a quienes habían viajado desde más lejos. Nuestro Club recibió un obsequio conmemorativo del club holandés, un libro que celebra el 50 aniversario del Club Morgan en Holanda, una comunidad que apoya y comparte la pasión por los vehículos clásicos.

Además, la velada incluyó danzas tradicionales vascas, una demostración cultural que encantó a los asistentes. La cena fue el broche de oro a un día memorable, y el ambiente de celebración se extendió hasta la madrugada.
Recorriendo Burgos, Frómista, el Parador de Pisuerga, hasta Santander
El domingo, los Morgan emprendieron la ruta hacia Palencia, dejando atrás La Rioja y entrando en un paisaje completamente distinto. Desde Ezcaray y la Sierra de la Demanda hasta el casco antiguo de Frómista, donde admiramos las iglesias románicas, cada parada ofreció una experiencia diferente. Luego, el grupo continuó hacia La Olmeda, una villa romana con mosaicos impresionantes y un ambiente que transporta al visitante a la época imperial. La acogida fue cálida, y los participantes quedaron encantados con el descubrimiento de este tesoro histórico.
Finalmente, la caravana llegó al parador de Pisuerga, donde se realizó una última cena de despedida en un ambiente acogedor y lleno de muy buenas sensaciones. Tras una noche de descanso en el parador, los últimos participantes españoles, incluidos algunos miembros del Club que decidieron prolongar un día más, emprendieron el regreso a casa. El resto de participantes siguieron ruta hacia Santander, recorriendo parte de Cantabria.
Un evento Impecable
La organización del viaje fue espectacular, a la altura de la conmemoración que celebramos. Cada cruce importante estaba señalizado con flechas amarillas, lo que facilitó la navegación por carreteras secundarias y permitiendo que los participantes se concentraran en disfrutar de la experiencia sin preocuparse por el camino. El éxito de la ruta, diseñada con mimo por Classics on The Road, quedó reflejado en las palabras de agradecimiento de los asistentes, quienes destacaron tanto la belleza de los paisajes como el espíritu de hermandad que se vivió a lo largo del evento.

La celebración del 40 aniversario del Club Morgan ha sido un éxito rotundo, uniendo historia, cultura, paisaje y la pasión compartida por los Morgan. Nos despedimos de La Rioja, Burgos y Palencia con la certeza de que volveremos a recorrer las carreteras españolas, siempre a bordo de nuestros Morgan y en buena compañía.
Se puede ver un video resumen del 40 Aniversario en este enlace -> VER VIDEO
¡Gracias a todos por participar!