Carreteras que invitan a conducir, paisajes que merecen detenerse a contemplar y un grupo de amigos compartiendo un fin de semana inolvidable. La salida de Cuenca reunió todos los ingredientes que hacen especial una ruta Morgan: buena conducción, gastronomía, rincones con historia y momentos tan entrañables como la visita a Tribaldos, donde las rosquillas de la abuela de Alberto conquistaron a todo el grupo. Estas imágenes son el mejor recuerdo de un viaje preparado con mucho cariño y vivido, como siempre, al más puro estilo Morgan.