Rafa Velarde, Morgan por partida doble

Rafa Velarde, Morgan por partida doble

Rafael Velarde es nuestro hombre en el Norte, nacido en Torrelavega, Santander, ejerce como Delegado de Zona y lleva a sus espaldas años de trabajo en el Club. También decenas de anécdotas y recuerdos junto a su mujer, Amparo, también Morganista.

Nuestro hombre estudió en Madrid la carrera de Medicina y hasta hace bien poco ha ejercido como Oftalmólogo. Desde bien niño ya le llamaba la atención el mundo del motor, eran cinco los hermanos embobados con las cuatro ruedas y jugaban, en el coche de su padre, a adivinar el modelo de coche con el que se cruzaban en sus viajes por carretera.

Durante algunos años los veranos tuvieron sabor inglés para un Rafa adolescente, su familia lo mandaba a Inglaterra para mejorar el idioma y allí fue donde descubrió el concepto “clásico”. Mientras en España estábamos con los 600 y los utilitarios de la época, Rafa descubrió en Inglaterra los coches que sólo había podido ver en el cine… como los  Triumph TR2 o el que le enamoraba por encima de todos, el MGA de la British Motor Corporation… años después el amor le llevo a conocer a Amparo y a formar una familia a su lado. Amparo se destapó como una gran aficionada al motor y ante la intención de Rafa de adquirir un MGA, Amparo lo tuvo claro, “a mí me gusta mucho más un Morgan”. Dicho y hecho, en el año 1989 se plantan en la fábrica de Malvern. La visita al templo del Morgan les impactó enormemente, tanto se engancharon al Morgan que acabaron con dos.

La intención de comprar un 4/4 procedente de Estados Unidos resultó fallida, pero fue gracias a la intervención del Club Morgan, con el que Rafa contactó, que se pudo reclamar y resolver favorablemente… Rafa no pudo hacer otra cosa que hacerse socio, antes incluso de ser propietario de un Morgan. Tiempo después, sobre el 1993, consiguieron un 4/4, llamado coloquialmente  “El Verde”, al que se le sumó un Plus 4 Coupé, conocido como “El Azul”, con esta nomenclatura no hay posibilidad de error.

rafa verde azul 1

“El verde” es el favorito de Amparo, del que también es propietaria y conductora, un vehículo que ya ronda los 40 años y se porta como el primer día. “El azul”, favorito de Rafa, ya peina canas, con 65 años el Plus Coupé es toda una joya sobre cuatro ruedas.

Las sensaciones al volante de un Morgan pueden provocar algo de adicción. El destino pierde relevancia y el camino se vuelve lo importante; el viento en la cara, disfrutar del viaje a poca velocidad… Rafa nos cuenta – “mi primera vez con un Morgan me acompañó mi hija a recogerlo a Barcelona y pusimos rumbo de vuelta a Santander, en plenas Navidades, sin capota, por carreteras secundarias… hasta llegar a casa a comer el día de Nochebuena, fue toda una experiencia.” Afortunadamente los Morgan no dan problemas de mecánica, solo que cada vez quedan menos mecánicos para el Morgan, se van jubilando y las nuevas generaciones están más por la electrónica que por la mecánica.

Amparo es una gran aficionada al Morgan, implicada en el Club y siempre partícipe en las salidas, disfruta enormemente de su 4/4. Unos de los mejores recuerdos que comparten fue el día de la boda de su hija mayor, acudieron novios y padrinos a la ceremonia sobre los dos Morgan de la familia, un espectáculo precioso e inolvidable.

rafa naranjo bulnes

Otro de los “momentazos” vividos sobre un Morgan sucedió en el viaje a Inglaterra. Tras recorrer varios kilómetros, los doce coches de la excursión se apartaron sobre un arcén para analizar la ruta y de pronto aparece la Policia, algún vecino les había llamado alertando del improvisado desfile de Morgans… con un solícito “¿podemos ayudarles?” les indicaron amablemente el camino y salieron de allí escoltados, a falta de la banda de música. Pero el mejor recuerdo quizás sea la oportunidad que tuvieron de conocer y hablar con Peter Morgan, siempre acompañado de su bello Collie. Con un trato exquisito, conocieron de primera mano los avatares de la familia y de la marca de Malvern.

rafa peter morgan

Para Rafa el Club Morgan contiene un factor importante. Les unen los Morgan y todos los integrantes tienen un perfil similar en cuanto al mundo del motor, pero Rafa va más allá y nos cuenta que la gente del Club es encantadora, amistosa y proclive a echarte una mano a la mínima ocasión. Como por ejemplo, en una salida en Málaga, en el que le resolvieron una pequeña avería de carburador con una “goma del pelo”. Es un placer reunirse con ellos y ellas, tanto es así que tener un Morgan y no estar en el Club es como… como si le faltase una rueda a tu coche…

¡Gracias Rafa!