Montse, compartir la ilusión por el Morgan

Montse, compartir la ilusión por el Morgan

Barcelonesa dedicada al Interiorismo, la pasión por su profesión le acompaña siempre, al igual que su espíritu aventurero. Hace unos años, un momento ya lejano en su vida, disfrutaba sobre las dos ruedas y en la actualidad encuentra esa pasión sobre el Morgan. A Montse le persiguen las emociones, la sensación de libertad, de sentir el aire en la cara y de vivir la experiencia en plena naturaleza.

Montse nos cuenta que descubrió el Morgan a través de la ilusión de su compañero de viaje y de vida, Ignasi. Aunque Ignasi nos dejó ya hace algún tiempo, el recuerdo y el afecto de su paso por el Morgan Sport Cars Club de España permanece intacto.

Montse nos cuenta que Ignasi siempre había mostrado interés por el coche clásico, pero nada que le hiciera pensar la sorpresa que le aguardaba. Cuando Ignasi cumplió sesenta años la sorprendió con un viaje inesperado…. “Vámonos a Madrid, pero ligera de equipaje y coge algo de abrigo, que en febrero hace bastante frío…” – Montse, sin sospechar nada, le siguió la corriente a su esposo y una vez en el hotel, Ignasi se ausenta un momento y regresa con unas llaves… “vamos al garaje…– le dijo – Montse no se imaginaba lo que se iba a encontrar al bajar al parking del hotel… “bajé y me encontré con un coche pequeño, capotado, largo pero enanito… y nos volvimos a Barcelona en el Morgan.”

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Ignasi y Montse en una de sus innumerables salidas con el Club Morgan 

 

Montse nos cuenta, con mucho humor, que su primera toma de contacto con el Morgan fue complicada; la sorpresa, la noche sin dormir pensando en la vuelta a Barcelona en aquel coche minúsculo, la carretera llena de camiones y ella que solo veía las ruedas enormes pasar muy cerca…. toda una odisea que poco a poco se convirtió en una experiencia inolvidable. El Morgan les permitió disfrutar de la carretera en primera persona.

Ignasi descubrió el Club Morgan y se apuntan a una primera salida por el Delta del Ebro que resulta ser todo un éxito. A partir de ahí las salidas resultan ser una experiencia enriquecedora, tanto por el descubrimiento de paisajes desde el punto de vista privilegiado de un Morgan, como por la conexión humana con los integrantes del Club. Montse destaca lo variopinto de las personas que lo integran, esa diferencia enriquece la experiencia y la conexión de valores y principios comunes basados en la amistad y en la naturalidad, cohesiona al grupo.

Montse borda su papel de experta copiloto. Disfrutó de las emociones de la carretera acompañando a Ignasi y también conduciendo en ocasiones, pero tras la pérdida de su marido, Montse enrola a su prima Lourdes, conductora fantástica e intrépida compañera de ruta, que la acompaña en varias salidas. Se convierten así en una entrañable versión de las Thelma & Louise cinematográficas. Han disfrutado al máximo de las salidas, se ha reído mucho, y en alguna ocasión que Lourdes no ha podido acompañarla, Montse se ha apuntado de copiloto con algún compañero con plaza libre. Todo sea por el Morgan y de disfrutar del ambiente del Club.

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Montse y Lourdes, disfrutando del Morgan

Montse conserva en perfecto estado de revista el Morgan de Ignasi, ahora suyo, lleno de recuerdos y anécdotas… – “mi marido aparentaba ser muy serio, sobre todo por su profesión, pero en una salida por Burdeos, tras acomodarnos con el Club en el hotel, bajamos al bar para tomar algo… Ignasi se sentó al piano y comenzó a tocar, nadie sabía de sus conocimientos musicales y sorprendió a todos con temas muy populares… acabamos cantando voz en grito y a Willy, un socio muy divertido, se le ocurrió pasar la gorra a modo de recaudación y propina para los camareros.- Un momento inolvidable para todos, por la sorpresa de descubrir la faceta musical de Ignasi y la ocurrencia tan divertida de Willy…

Con Lourdes, el magnífico duo Thelma & Louis, también ha disfrutado de anécdotas y sorpresas en cada viaje, independientes y autónomas, han sabido dejarse mimar cariñosamente por los atentos compañeros del Club, todos unos caballeros…

Como a todos, la pandemia le ha pasado factura, anulando las salidas del grupo por la península y no ve el momento de retomar la actividad con el Club. Menos mal que Montse ha tenido pequeñas salidas locales en Barcelona, con familia y amigos para satisfacer su gusanillo de ilusión y libertad. ¡Nos vemos pronto, Montse!