Lambert, recorrer medio mundo para llegar al Morgan…

Lambert, recorrer medio mundo para llegar al Morgan…

Lambert nació en Perpiñán, muy cerca de la frontera entre Francia y España y por ello se siente muy mediterráneo. Por los avatares de su vida personal y profesional ha tenido la ocasión de viajar por medio mundo, pero ahora mismo el lugar del planeta donde es más feliz se encuentra en la Costa Brava, en Calella de Palafrugell, un pueblo costero que rebosa encanto.

Muy joven, tras el servicio militar, trabajó en Cataluña, se enamoró de nuestras tierras y de una chica holandesa con la que se tropezó por allí y con la que que a día de hoy sigue tropezándose. Lambert y Elvira son compañeros de viaje y de vida durante estos 45 años.

lambert y elvira2

A Lambert siempre le gustaron los coches con personalidad; históricos, deportivos… y un cabrio era ideal para disfrutar del clima y de las escapadas… pero el vehículo apropiado no llegaba, hasta que hace poco y durante un viaje familiar a Bélgica – grandes apasionados del Morgan – se tropezó con una revista de automovilismo que hablaba de Motors Gallery, un garaje en Paris que mostraba un Morgan azul descrito al detalle y puesto a la venta desde Alemania. Lambert no se lo pensó dos veces; un modelo nuevo, pocos kilómetros, en perfecto estado… amor a primera vista. 

Se siente muy cómodo al volante de su Morgan, es un vehículo que despierta curiosidad allá por donde pasa, pero no envidias – “no es como conducir un Ferrari o un Lamborghini, que son una oda al exceso… conducir un Morgan es un ejercicio de estilo…” – nos cuenta Lambert.

morgan lambert

Su primera salida con el Club Morgan, antes del estado de alarma, se ha convertido en un recuerdo imborrable. Recorrieron juntos La Rioja, Lambert y Elvira llegaron desde Perpiñán lo que les permitió descubrir una parte de España que no conocían. “El Morgan es ideal para viajar por Europa y descubrir rincones de ensueño” – nos dice Lambert – “aunque el verdadero descubrimiento fueron las personas que conforman el Club. Tras algún intento fallido de conectar con algún club francés, el desparpajo y la autenticidad de los integrantes del Club Morgan nos enamoraron y ya somos como de la familia.”  

Ser propietario de un Morgan siempre da algún susto que otro, en este caso fue un préstamo el que pudo causar un pequeño disgusto, Lambert cedió su 4/4 a un amigo como coche nupcial y resultó ser una boda pasada por agua… una tormenta sorprendió a los novios, a los invitados y al Morgan sin capota… al llegar al lugar de la celebración, Lambert descubrió su coche metido bajo una tienda de campaña y se temía lo peor… afortunadamente fueron cuatro gotas y todo quedó en un susto. La próxima vez no se olvidará de explicar, alto y claro, cómo se instala la capota en un Morgan…

El próximo 15 de diciembre, el gobierno francés rebaja el estado de alarma frente al Covid19 para permitir que sus ciudadanos puedan circular libremente. Lambert y Elvira ya tienen su Morgan preparado para viajar hasta Calella, a disfrutar de sus calles, de su mercado y de su felicidad frente al Mar. 

¡Nos vemos pronto, Elvira y Lambert!