Frank, enredado con los Morgan

Frank, enredado con los Morgan

Por Pepa González

Unas semanas atrás, pensando a quién íbamos a asaltar para la próxima entrevista del Club, Toni me sugirió que Frank, nuestro Community Manager, sería un buen personaje para entrevistar. Sonaba bien y me puse en marcha. Teníamos una comida pendiente en Denia, tras el paréntesis pandémico, así que … ¡ni pintado!
Es evidente que lo de las entrevistas no es lo mío, pero si a veces no le echamos morro a la vida… ¿verdad?
Cuento con la generosidad de los lectores, compañeros míos del Club Morgan, de la cúpula inspiradora del algarrobo bajo el que he asaltado a Frank y con la promesa de un buen arroz, que al final derivó en una deliciosa fideuá.

A Frank me lo recomendó una amiga común, también profesional de la comunicación como él y que apuntó, que por su cartera de clientes “disfrutones” exquisitos, podía encajar muy bien con nosotros y conseguir transmitir nuestro sentimiento Morgan. ¡Y vaya si acertó!

Frank Murray es Fran Moreno, Frank por mi padre, Murray por Bill como él cuenta en su biografía, además es nuestro profesional del área de Comunicación. Al inicio de su gestión, tuvo que poner en orden la web, las cuentas de correo, actualizar logo, impresos…en fin, lo que viene siendo la comunicación de una empresa.
Gestiona cotidianamente las redes sociales de Instagram y Facebook, genera contenido para la publicación de la newsletter mensual, realiza las entrevistas a nuestros socios y ahí es donde nos tiene pillados. Siempre sabe darle un toque cercano, afable y entrañable a cada uno de los personajes e historias que conforman nuestro Club. Y eso que alguno es hueso duro de roer…pero siempre lo consigue.

Desde el inicio de su trayectoria profesional, ha estado vinculado al mundo de la Comunicación, desde la época pre-internet, la llegada de las páginas web y la eclosión de las redes sociales. Nos cuenta que – “soy un afortunado, siempre aprendiendo y trabajando con clientes y empresas que tienen mucho que contar; restaurantes, bodegas, destinos turísticos y hoteles con encanto, arquitectos…” – Y ahora también, con coches fabricados a mano y personas que los aman… Frank atesora experiencia, pues ya peina canas que le han permitido trabajar para el único Relais & Chateaux que teníamos en Valencia, apoyar en la Comunicación a alguna Bodega de Requena – Utiel o plantarse delante del Chef Estrella Michelin Quique Dacosta con su cámara y hacerle un reportaje. La fotografía es una de las pasiones de Frank y confiesa que tiene ganas de captar a los socios y socias del Club a través de su objetivo.

Cuando nos conoció, descubrió a la vez a los Morgan, alguno había visto en revistas o películas, pero conocer de primera mano la historia y el alma de los Morgan, le sorprendió agradablemente – “saber que conduces un coche fabricado “a mano” con el chasis de madera y mimado en cada detalle, es ¡lo más!” – pero todavía no ha tenido la ocasión de probar las sensaciones al volante de un Morgan en directo. –“Días antes de la declaración del confinamiento ya teníamos en marcha la salida por Alicante y tenía la esperanza de pilotar o acompañar de copiloto a alguien en la ruta por Jávea…” –

Los primeros pasos en el Club de la mano de Pepa y Eduardo le permitieron hacerse una rápida radiografía de los asociados, lejos de mostrarse como “jubilados locos por viejos cacharros” aquellos hombres y mujeres unidos por el Morgan apuntaban otras maneras; apasionados, con mucha vida a las espaldas y talento innato para sentir, vivir y disfrutar de los pequeños y grandes detalles.

Pero a Frank le ha picado el gusanillo del Morgan. Tanta entrevista, tanta foto, tanto escuchar bondades del coche y maravillas de los integrantes del Club, que lo tenemos enamorado. Ha maldecido cada mes de confinamiento viendo cómo se alargaba “ad eternum” su cita con el Club y con los Morgan. Pero parece que la fecha se aproxima y es cuestión de tiempo que pueda acompañarnos en alguna salida. Le apetece mucho una buena sobremesa y escuchar por boca de los socios tantas anécdotas y tanta hermandad – tanto buen rollo, que dirían los modernos… – que destila el Club.

Uno de los momentos más interesantes para Frank como profesional de la comunicación fue la entrevista a Steve Morris. Gracias al apoyo y la mediación de Eduardo, fue posible entrevistar al CEO de la casa Morgan, en plena pandemia y con varios intercambios de correos… ¡todo un lujo!

Pero no puede quedarse con una entrevista solo… cada uno de los socios que ha pasado por su grabadora le ha dejado una pequeña huella; el recuerdo de una anécdota, una risa o un silencio son capaces de decir mucho con muy poco.

Además de todo esto, Frank no deja de darle vueltas a cómo mejorar, ampliar y difundir el espíritu Morgan en general y la idiosincrasia del Club hispano en particular. Jornadas de puertas abiertas, intercambios con otros clubes internacionales de Morgan y nacionales de otros vehículos clásicos, coqueteos con medios de comunicación y marcas… pero la pandemia del maldito virus ha echado freno en tantas y tantas ideas que deberemos ir dosificando poco a poco…
Frank se pone serio cuando desde el Club hablamos de relevo generacional, ha visto como las modas y las tendencias se han cargado a más de una empresa o entidad y no está dispuesto a que algo así le pase al Club Morgan – “el relevo no está tanto en hijos e hijas de actuales socios como en dar a conocer las bondades del Morgan, del Club y mostrarse como un colectivo abierto, dinámico y con carácter “- Y así ha sido como durante la sequía de kilómetros y garajes cerrados, el club se ha mantenido activo, las noticias no han parado de circular e incluso hemos sumado nuevos socios… todo un éxito del Departamento de Comunicación.

Comenzando con el vermut, y terminando por la tarde con un baño refrescante y, ¡cómo no!, con una buena horchata, fartons y sesión de fotos Morgan, pasamos un día estupendo que todos prometimos repetir. La próxima vez con menos tráfico y calor, prometo meterle definitivamente el gusanillo Morgan al volante de nuestro coche. ¡Gracias Frank!