Diego, un clásico en la carretera

Diego, un clásico en la carretera

Diego Sainz de la Maza García nació en Madrid en el 71, pero siempre se ha considerado cántabro, la sangre, que siempre busca sus orígenes. Formado en marketing, publicidad y relaciones públicas, comenzó a trabajar desde muy joven para Hill’s, una submarca de Colgate Palmolive, la multinacional americana.

Tras varios años en la trinchera del marketing, le fichó una empresa alemana de alimentación para mascotas. Parece que Diego no acababa de encontrar su sitio, a pesar que las oportunidades eran buenas. Lo intenta por su cuenta, con un amigo como socio en una iniciativa empresarial que duró también unos cuantos años y de la que decidió desvincularse al no sentirse cómodo.

Un día, en una sobremesa con Juan, su amigo de la infancia e ingeniero de profesión, pone las cartas boca arriba, ninguno de los dos está contento en sus respectivos trabajos, se sentían hartos, aburridos y con ganas de darle un vuelco a sus vidas.

– “La primera idea fue montar una empresa de turismo activo” – nos cuenta Diego – “nos gustan mucho la montaña, los deportes como la escalada, senderismo, piragüismo… y como los dos somos cántabros, la idea era montarla cerca de los Picos de Europa. Pero nos dimos cuenta enseguida de que el sector estaba bastante saturado, había que pensar en otra cosa…”-

Y aquí es dónde la sangre vuelve a aflorar, Diego había mamado toda su infancia la pasión familiar por los clásicos. Su padre, Gonzalo, era de los que les gustaba mancharse las manos, y mientras el arreglaba sus coches, Diego desmontaba rodamientos para jugar con las canicas – “mi padre era un gran aficionado y en casa hemos tenido un poco de todo, desde un Porche 356, pasando por Mercedes, motos antiguas, como una BMW R75 con sidecar o una Zündapp del 36, que todavía tengo en el garaje.” –

Con estos mimbres y las ganas de entrar en el mundo del turismo la ecuación fue perfecta, Diego sabía que en Inglaterra existían empresas del sector que unían turismo y vehículos clásicos, organizando viajes para conductores y clubes. Así que en noviembre de 2009 se estrenaron con su primer viaje como empresa con cuatro coches; un Porsche, un Ferrari, un Aston Martin y un Jaguar E, recorriendo, por supuesto, una ruta por Cantabria. Y lo pasaron fenomenal. Y ahí nació Classics on the Road.

Diego conoce el Morgan desde siempre y es un coche que siempre le ha llamado mucho la atención, hasta que un día en una feria del sector se acercaron por el stand de Classics on the Road unos cuantos socios del Club Morgan y surgió el amor a primera vista. Diego les presentó unos proyectos de salidas que les entusiasmaron y se montó una primera salida que fue un éxito.

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El primer viaje de gran formato que organizaron para el Club Morgan fue una ruta por Italia, recorriendo la Toscana. Un viaje estupendo que todavía se recuerda con cariño en el Club, una oportunidad única de rodar por lo mejor de la Toscana; Montepulciano, Siena… Diego y su equipo han organizado más viajes para el Club y la relación se ha ido consolidando.

Classics on the Road trabaja con clubes internacionales como el Club Aston Martin, el Club Rolls-Royce y Bentley, para el Club Jaguar E-Type y Jaguar XK y alguno más. La diferencia entre estos clubes y el Club Morgan radica en el comportamiento en carretera de los socios. Mientras el aficionado internacional es más independiente y rueda casi en solitario, el socio del Club Morgan es más de viajar en convoy; un coche guía y todos los demás le siguen, no es que no sean aventureros, son muy de camaradería, de compartir los momentos que regala el camino, incluso las averías – “hay mucho compañerismo en el Club Morgan, cuando se rompe un coche, o cuando alguien tiene un problema en el coche, que no suele pasar, y hay un capo abierto en la carretera, enseguida aparecen siete u ocho expertos, dando su opinión, su ojo clínico y echando una mano o las dos” –

Diego es conocedor de que este 2024 se celebra el 40º aniversario del Club Morgan, por ello está especialmente ilusionado -“estamos preparando una salida que queremos que sea internacional, desde el Club se quiere invitar a otros clubes europeos, a modo de Meeting Internacional, con tres noches por La Rioja, con un post-tour para quienes quieran aprovechar la estancia en España circulando por carreteras Morgan de Castilla y sobre todo de Cantabria”-

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Diego y su equipo se han apropiado de la expresión “carreteras Morgan” – “se lo oímos a un socio hablando de una ruta y entendimos perfectamente a lo que se refería, así que, desde ese momento, cualquier carretera que sea fabulosa para conducir, con buen paisaje, buen recorrido y buen firme, la llamamos “carretera Morgan” aunque la ruta sea para el Club Porsche “ –

Tras los años al frente de Classics on the Road, Diego no para de contar anécdotas sobre viajes de prospección fallidos, carreteras cortadas por la nieve en puertos de montaña en Sicilia, en Grecia o en los Alpes, avalanchas, cambios de ruta de 200 kilómetros, afortunadamente en el momento del viaje todo sale sobre ruedas y las incidencias son mínimas. Incluso para el Club Morgan les ha tocado hacer de investigadores privados para localizar alguna joya extraviada en el trayecto, reclamarla al hotel y hacerla llegar, sana y salva, a manos de su propietaria.

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Diego tiene claro que cada vez hay más afición por el mundo del coche clásico y aunque en el futuro veremos más coches eléctricos que de combustión, piensa que los clásicos seguirán ahí, rodando por carreteras Morgan y regalando buenos momentos a sus propietarios, tan buenos como los que organizan Diego y su equipo de Classics on the Road. ¡Nos vemos en la carretera!